Viajes y encuentros del pasado verano

Al fin se nos fue el verano, el presuroso e incierto verano que nos trastoca ciertos proyectos o simples planes y nos lleva a viajes inesperados: viajes a nuevas lecturas o a otras desdeñadas en un tiempo anterior como Tiempo de silencio de Martín Santos. Viajes a otros lugares de la memoria; viajes a tierras ya andadas otros veranos; viajes llenos de miradas… También nos lleva a nuevos encuentros con nuestros seres más queridos; a los nuevos amigos y a los inseparables de siempre y a encuentros inesperados…

Como Viajero en el tiempo busqué una nueva ruta en la memoria de los campanenses y comencé a tomar notas en el Diario de campo para las viejas historias de aquel Campano añorado que vivieron nuestros abuelos. Ahora en el otoño comenzaremos a preparar la tierra para que Viejas historias y leyendas de Campano florezcan en la próxima primavera. La foto de portada será este óleo sobre lienzo de la “casa de la huerta” pintado por mi primo Juan Panés Morales.

Viajamos en el tiempo con la magnífica exposición dedicada al bicentenario de nuestro poeta y dramaturgo Antonio García Gutiérrez y cuyo comisario es mi amigo Juan Carlos Rodríguez. Aquel día por la tarde, el 5 de julio, después de su conferencia tuvimos el placer de departir con el profesor José Manuel Blecua, director de la Real Academia Española, al que le entregamos un ejemplar de nuestro libro Crónicas para una biografía, Antonio García Gutiérrez. También nos visitó, en pleno verano y con Levante, la excelente periodista Pepa Bueno, directora del programa Hoy por hoy, de la cadena SER. Con ella compartimos una mañana en la exposición de García Gutiérrez y posteriormente un recorrido por el Museo de la ciudad. Grato encuentro con una de las voces actuales más imprescindibles de la radio española.

Y apegado al jardín por las mañanas, como jardinero fiel, viajamos por las tardes con nuevas lecturas a otros mundos, a otras tierras, a otros nuevos encuentros con: Mala índole de Javier Marías; Entre amigos de Amos Oz; A sangre y fuego de Manuel Chaves Nogales; Polvo en los labios de Montero Glez; El Estadio de Mármol de Juan Bonilla y Viajes por la tierra de Kublai Khan de Marco Polo.

En el Museo de la ciudad nos reunimos el Círculo de Autores de Chiclana que patrocina Navarro Editorial, para entregar las últimas correcciones del nuevo libro que, sobre personajes de Chiclana en el siglo XIX, saldrá a la luz a finales de año. Serán 19 autores y 19 personajes del siglo XIX. El nuestro corresponderá a Antonio García Gutiérrez y lleva por título, La confesión. Un relato de ficción sobre nuestro poeta cuando se hallaba en Londres, en 1858, como Comisario-interventor de la Deuda Española.

Al fin, después de algunos años, un verano que no ha tenido de provisional ni el tiempo meteorológico, pues hubo un tiempo en el que el viajero, por más deseos y empeños que ponía, no alcanzaba a viajar a estos mundos. Fue un tiempo aquel, el de los días (años) pasados, en el que albergaba la esperanza de que los nuevos momentos fuesen menos inquietos y más llenos de significados.   Quizás el viajero no tuviese la paciencia necesaria que la realidad le imponía. Tal vez anhelaba buscar en el desván del olvido otro tiempo que le pareció mejor. Ahora, este verano pasado, sin dudas, fue el mejor.

La presentación del libro, “Crónicas para una biografía. Antonio García Gutiérrez”, en la revista Puente Chico

La revista Puente Chico en su edición digital ha publicado, el 5 de junio, la noticia de la presentación del libro “crónicas para una biografía, antonio garcía gutiérrez”. Nuestro agradecimiento a dicho medio de comunicación.

El antropólogo y escritor chiclanero José Luis Aragón Panés presentó la pasada semana en el Museo Municipal “Francisco Montes, Paquiro”, su última obra: “Crónicas para una biografía de Antonio García Gutiérrez (1836-1884)”. Es una aproximación biográfica a la figura del dramaturgo chiclanero, de quien la ciudad celebra ahora el bicentenario de su nacimiento.
El patio del museo taurino se llenó de amigos de Aragón Panés, para asistir a la presentación de una obra sobre el escritor chiclanero, “Crónicas para una biografía de Antonio García Gutiérrez (1836-1884)”. El coordinador del Bicentenario de Antonio García Gutiérrez, Juan Carlos Rodríguez, presentó el libro y explicó algunas de las claves del mismo. Después sería el autor el que contara cómo se gestó. Estuvo en Madrid visitando archivos de la Biblioteca Nacional, analizó cuarenta periódicos y seis revistas de la época y “de ahí saqué las crónicas”.Señaló Aragón que fue a Madrid “en busca de los eslabones perdidos” de la biografía del autor de “Simón Bocanegra”, para lo que tuve que hacer muchas investigaciones periodísticas y bibliográficas. “Con este libro, que no es una biografía –señaló-, pretendo acercar al público la importancia de García Gutiérrez tanto en la Literatura como en la Historia de España, ya que además de escritor y dramaturgo, García Gutiérrez fue un personaje público, político, cónsul y director del Museo Arqueológico”.
Su vertiente pública, sus estancias en la isla de Cuba y Méjico, su destino en Londres como responsable de la deuda española y sus destinos en Bayona y Génova como cónsul de España son tratados en el libro. También el apoteósico triunfo de la obra de teatro “El trovador”, la infancia, adolescencia y su llegada a Madrid.
También investigó sobre su familia, su mujer, que casi nadie habla de ella y que en gran parte de la vida de García Gutiérrez nunca se la nombra ni lo acompañó en sus viajes al extranjero. Habló así mismo de lo gran conversador que era, “pero incapaz de recitar sus poemas en público”.
El acto lo cerró el alcalde, Ernesto Marín, que afirmó que “hay que acercarse a la figura de García Gutiérrez, porque cuanto más lo conoces, más lo quieres y admiras”. Comentó también que “con lo que escribió, no tiene el reconocimiento que debería tener. Los chiclaneros deben conocer realmente quién es este personaje, por eso estamos preparando un programa importante, dentro de lo que mandan los presupuestos municipales”.
Resaltó que ese conocimiento hay que darlo principalmente a través de los colegios, alabando así mismo el trabajo de José Luis Aragón, manifestando que “todo lo que ha hecho y escrito es por su ciudad y sin pedir nada a cambio. Le echa mucha pasión para sacarle más minutos a las horas para ello”. Marín le entregó un busto de García Gutiérrez que el Ayuntamiento ha hecho para celebrar la efemérides.

José Luis Aragón presenta su último libro, “Crónicas para una biografía de Antonio García Gutiérrez (1836-1884)” (Revista Puente Chico, La Voz de Cádiz, El Faro de Chiclana y Diario de Cádiz)

La revista Puente Chico, los diarios La Voz de Cádiz, El Faro de Chiclana y Diario de Cádiz han recogido la noticia de la presentación de mi último libro, Crónicas para una biografía, Antonio García Gutiérrez (1836-1884), el pasado día 29 de mayo. Insertamos la noticia agradeciendo su colaboración y difusión pues como dije en el acto: “… agradezco el interés que tomáis por un personaje chiclanero de tanta enjundia como ignorancia tiene (…) Así, cumplimos entre todos, el deber de honrar la memoria de Antonio García Gutiérrez…”

“El Museo Municipal Francisco Montes, “Paquiro”, acogerá hoy miércoles la presentación del último libro de José Luis Aragón Panés, “Crónicas para una biografía de Antonio García Gutiérrez (1836-1884)”, una aproximación biográfica a la figura del dramaturgo chiclanero, de quien la ciudad celebra ahora el bicentenario de su nacimiento. Según ha explicado el autor, “con este libro, que no es una biografía, pretendo acercar al público la importancia de García Gutiérrez tanto en la Literatura como en la Historia de España, ya que además de escritor y dramaturgo, García Gutiérrez fue un personaje público, político, cónsul y director del Museo Arqueológico”. Esta obra es fruto de casi dos años de trabajo y está prologada por el periodista Juan Carlos Rodríguez, coordinador de los actos del Bicentenario. En ella, el autor también destaca la vertiente pública de García Gutiérrez, sus estancias en la isla de Cuba y Méjico, su destino en Londres como responsable de la deuda española y sus destinos en Bayona y Génova como cónsul de España.

José Luis Aragón Panés es diplomado universitario en Enfermería y licenciado en Antropología Social y Cultural. Ha publicado varios libros, como Breve Historia del constitucionalismo español; Campano, el cauce de la vida; Chiclana, de villa a ciudad; Breve Historia de Chiclana y Chiclana de la Frontera durante la ocupación francesa en la Guerra de la Independencia, entre otros. Además, ha colaborado en periódicos y revistas sobre temas relacionados con la salud, la antropología y la historia”.

Conferencia “Breve historia de Chiclana”

EN LA ASOCIACIÓN DE SENDERISMO AL-SENDERO, EL DÍA 02/12/2011 Conferencia : “Historia Breve de Chiclana”

Una vez más el Sr. D. José Luis Aragón consiguió asombrarnos a todos con su conferencia “Historia Breve de Chiclana”, un resumen del libro con el mismo título que pronto veremos publicado. Poco a poco fue introduciéndonos en la historia de Chiclana desde los asentamientos prehistóricos hallados en la zona hasta la época actual, todo en tono ameno y sobre todo comprensible que los asistentes pudimos disfrutar desde el principio hasta el ultimo minuto.
Gracias José Luis por tu generosa colaboración y esperamos verte pronto de nuevo.
(Del blog de la Asociación de senderismo Al-Sendero), 6 de diciembre de 2011

Conferencia-coloquio “Historia del constitucionalismo español”

en la asociación de senderismo al-sendero, el día 29/04/2011 CONFERENCIA-COLOQUIO SOBRE LA HISTORIA DE LA CONSTITUCION EN ESPAÑA, A CARGO DE D. JOSE LUIS ARAGON.

Espléndida lección de historia la que nos ofreció nuestro amigo José Luis Aragon Panés, que en poco más de hora y media nos desgranó la historia constitucional de España, desde aquí queremos a gradecer a José Luis, su colaboración en este acto así como su dispocisión para futuros encuentros, ofrecimiento que no rechazamos esperando que pronto podamos disfrutar de otra interesante lección de historia siempre ligada al pueblo de Chiclana, que seguro esperaremos todos con impaciencia.
Gracias por todo José Luis.
Noticia aparecida en el blog de la Asociación de Senderismo Al-Sendero, 30 de abril de 2011

Paquiro y las coplas populares

Hoy viajamos al mundo de las coplas populares. Y dentro de ellas hacemos mención especial a dos coplas decimonónicas referentes al torero romántico chiclanero, Francisco Montes “Paquiro”.  La primera recogida por Francisco Rodríguez Marín en 1882 en su extensa obra, Cantos populares españoles. En ella solo se hace mención al torero:

Para sabio, Salomón;
Paquiro para torero;
Para gobernar a España,
Don Baldomero Espartero.

Del mismo modo, también fue recopilada por el hispanista Gerald Brenan en su inacabado libro, La copla popular española imprimido y publicado el pasado año. Una larga espera, pero ya felizmente editado bajo la supervisión y estudio de Antonio José López López.

La segunda, fue recogida por Federico García Lorca en Canciones populares antiguas en la década de los treinta del siglo pasado. Es la popularísima El café de Chinitas. Copla que, curiosamente, como consecuencia de la confusa oralidad, García Lorca transcribió mal su primera estrofa al entender que decía hermano, cuando en realidad era “germano” y así, a partir de  Lorca ha pasado al cancionero.

En el café de Chinitas dijo Paquiro a su hermano.
En el café de Chinitas dijo Paquiro a su hermano:
“Soy más valiente que tú más torero y mas gitano.”
“Soy más valiente que tú más torero y mas gitano.”

En el café de Chinitas dijo Paquiro a Frascuelo.
En el café de Chinitas dijo Paquiro a Frascuelo:
“Soy más valiente que tú más gitano y más torero.”
“Soy más valiente que tú más gitano y más torero.” 

Sacó Paquiro el reló y dijo de esta manera.
Sacó Paquiro el reló y dijo de esta manera:
“Este toro ha de morir antes de las cuatro y media.”
“Este toro ha de morir antes de las cuatro y media.”

Al dar las cuatro en la calle se salieron del café
Al dar las cuatro en la calle se salieron del café
y era Paquiro en la calle un torero de cartel.
y era Paquiro en la calle un torero de cartel.

Son dos muestras de la popularidad del torero romántico.
Sin embargo, no todo queda ahí, pues la figura de Paquiro trascendió al mundo del pasodoble español del siglo XX. Ejemplo de ello es el famosísimo Paquiro, de Montoro y Solano, que tan magistralmente cantaba la desaperecida Gracia de Triana.
Chiclana, 19 de enero de 2012.

Dos sellos para el bicentenario de don Antonio García Gutiérrez

A punto de finalizar este año de 2012, el tan manido “año constitucional”, en Chiclana vamos a estrenar el nuevo año con un nuevo bicentenario, más propio, más nuestro si cabe. Si en el anterior año de 2011 tuvo lugar la conmemoración de la Batalla de Chiclana, este año que se nos a vecina, a grandes pasos, lo haremos conmemorando el del nacimiento de nuestro insigne y, olvidado poeta y dramaturgo, don Antonio García Gutiérrez.  Será, un viaje al Romanticismo.

Decimos olvidado, por muchos, y es cierto. Solo hace falta preguntar y hojear algunos libros de textos. También rezagado, injustamente, a un segundo orden por algunos estudiosos del romanticismo español. Sin embargo, varias de sus obras han sido capaces de influir en la cultura europea posromántica más que otros de primera línea. Su coetáneo en el tiempo, Verdi (también nació el piamontés en 1813) bien lo supo, pues elevó a la categoría de óperas los dramas del chiclanero, El trovador y Simón Bocanegra.

Sin embargo, hoy no vamos a desgranar aquí la biografía de don Antonio, pero si queremos contar el hecho formal de la presentación en su ciudad natal de dos sellos dedicados a su persona por la Asociación Filatélica Chiclanera “Oda”.

El acto tuvo lugar ayer sábado, día 24 de noviembre, como un anticipo a la celebración de su bicentenario.  Estos dos sellos personalizados de Correos, de uso legal en el Correo español para tarifa del tipo A, serán los embajadores que viajen o circulen matasellados en las cartas u otros envíos postales desde Chiclana a cualquier parte de España y, si se les añade la tarifa internacional, podrán hacerlo hasta el país más alejado del mundo.

El primero es una xilografía donde se representa la figura del poeta en su juventud, tal vez recién llegado a Madrid, entre los años 1833 y 1835. El segundo, un grabado realizado por el artista Pedro Hortigosa y contemporáneo del autor (1811-1870) es un retrato del poeta en los años de su madurez realizado para la edición de sus Obras escogidas editadas en Madrid en 1866. La Filatelia, rama auxiliar de la Historia, se suma así al bicentenario del vate chiclanero.

Presentación del libro Fantasmas y monstruos de Chiclana

El pasado martes día 20 de noviembre se presentó en el Teatro Moderno un nuevo libro sobre Chiclana. En esta ocasión se trataba de un trabajo colectivo de quince autores chiclaneros, incluido el desaparecido y añorado Fernando Quiñones, que hemos querido escribir y narrar algunas de las leyendas de nuestra ciudad y que, gracias a la Editorial Navarro, ha visto la luz. El libro recoge dieciséis relatos sobre diversos personajes en varios períodos históricos de la ciudad. Aparecen cronológicamente en el tiempo o período en que se sitúa la narración, viajando desde la protohistoria, con Hércules como primer protagonista, hasta la actualidad.

Es, por tanto, un libro para todos aquellos lectores que deseen viajar y conocer esa parte de la cultura intangible, de ese patrimonio inmaterial de Chiclana, tan escasa en ediciones y recopilaciones de esta índole. Solo por ello podemos decir que es un hito para esta ciudad, pero es a su vez un doble hito. En primer lugar por lo que acabamos de decir: la importancia de estas leyendas de fantasmas, duendes, seres extraños y aparecidos ; y por otra, la unión o reunión de quince autores de diversas edades (la más joven con 14 años y el más veterano con 65) de múltiples procedencias académicas y profesionales (al margen de la literaria) que hemos sido capaces de unificar, bajo la batuta de Juan Carlos Rodríguez, estas leyendas y darle forma de libro. Ha costado, pero lo hemos hecho. ¡Los tiempos cambian y el sentir de sus conciudadanos progresa! ¡Enhorabuena a todos mis compañeros de viaje!
La idea partió hace unos meses en una de las reuniones habituales que, el grupo Círculos de Autores, tenemos en la imprenta y editorial Navarro; un grupo de chiclaneros (entiéndase naturales y adoptivos) y de amigos a los que nos une nuestra pasión por Chiclana, por la historia, la literatura y el arte. Surgió como sin querer, cuando este Viajero y Pedro Quiñones llevamos a una de las reuniones varias leyendas para leerlas a los demás y discutir sobre ellas. Aquello gustó así comenzó todo.

Dentro de este heterogéneo grupo hemos participado: Fernando Quiñones (su hijo Mauro nos dio permiso para disponer de cualquiera de sus relatos) Irene Gómez Villarreal, Jacqueline M. Q., José de Mier, Tomás Gautier, José Luis Ramos, José Antonio Ureba, José Verdugo, Julián Cano, Concha Herrera, Paco Montiel, Juan Carlos Rodríguez, Pedro A. Quiñones, Jesús Romero, y este Viajero que os escribe. También han participado: Curro Torres Castañeda escribiendo el Prólogo; Pedro Leal con la fotocomposición de la magnífica portada y, Eva Vicente y Jose Guillén de Vexel – Estudio Publicitario con la maquetación. Y todo el equipo al completo de Imprenta y Editorial Navarro capitaneado por Miguel García. Añadir finalmente que el libro aparecerá muy pronto en formato digital. En próximas entradas el Viajero expondrá parte de sus dos leyendas con las que ha participado en este ilusionante proyecto.

In memoriam de las víctimas del atentado de Madrid del día 11 de marzo de 2004

Al cumplirse los ocho primeros años del execrable atentado de al Qaeda en Madrid, el 11 de marzo de 2004, cabe pregutarnos, si es posible la paz tranquila y la seguridad en estos días, ahora, en este instante. No solo el sosiego y la paz de los españoles, sino la del mundo actual globalizado. La evidencia responde negativamente, pues solo de manera relativa podemos considerarnos en paz. Estados Unidos, tras el cruel y vil  atentado del Word Trade Center puso los cimientos para que no volviese a ocurrir tan tremenda masacre en su suelo, y lo procuró para el suyo, pero no para otros. En aquel entonces, el inefable Busch no supo responder nada más que con violencia, que generó más violencia y, fruto de ello, en nuestro suelo, el de España, sufrimos la brutal sangría del 11 de marzo, el mayor atentado contra nuestros ciudadanos en toda la historia de España.

Amanecía aquel jueves en Madrid como un día cualquiera… y feliz, al menos para los madrididistas, pues el Real Madrid le había ganado, la noche anterior, al Bayer de Munich por un gol a cero en el estadio Santiago Bernabéu. La gente trabajadora iniciaba su jornada habitual dispuesta a enfrentarse a sus tareas cotidinas con el mejor de los ánimos. Y aquellos que, desde las provincias acudiamos al partido, nos levantábamos de nuestras camas en el hotel con el recuerdo de la victoria futbolera junto a las prisas de hacer la maleta para regresar contentos a casa.

Entre el cansancio y el sueño, nos levantamos con los primeros bostezos matutinos y los  sonidos de fondo del tráfico y, el ir y venir de la gente en la Puerta del Sol. Había que prepararse pronto para la vuelta a casa y nada mejor que una ducha para despertar al nuevo día. Mientras escuchábamos en la radio, de fondo, el Hoy por hoy de la cadena SER, nos sorprendió la voz de Iñaki Gabilondo rompiendo la monotonía informativa con la noticia de las dos primeras bombas. A partir de aquellos momentos, Madrid se convertía en la ciudad del dolor. Madrid se convertía en víctima de una guerra de usurpación en la que el Gobierno de Aznar nos había metido.

Los dispositivos de seguridad montados en torno a las estaciones afectadas por las bombas terroristas, no nos permitieron llegar hasta la estación de Atocha, así que regresamos al hotel y decidimos esperar. Como nuestro hotel estaba en la misma Puerta del Sol, hotel París, nos acercamos a la plaza donde se concentró uno de los puntos de protesta contra el atentado; primeramente contra ETA, después contra la guerra de Irak y más tarde contra el Gobierno que, vilmente, mentía hasta donde podía. Pero también la Puerta del Sol se convirtió en uno de los puntos solidarios donde donar un poquito de nuestra sangre. Las colas se hicieron largas… Nuestra canon fue la mejor herramienta etnográfica para guardar en nuestros corazones la gran tragedia.

El silencio se hizo presente durante toda la mañana en la plaza, símbolo del corazón de España. No hubo gritos. Sí, rabia contenida. Por la tarde alrededor de las seis, un ronco murmullo se oía desde la habitación de nuestro hotel. Abrimos la ventana y comprobamos que ante la puerta de la sede del gobierno autónomo madrileño, se estaba formando una gran concentración de personas que protestaban casi en silencio. Solo una pancarta frente a la puerta del edificio y un mástil con la enseña nacional y un crespón negro que ondeaba por encima de la multitud. Nos unimos a aquellos ciudadanos anónimos con respeto, indignación y dolor. Al llegar la noche, la manifestación se transformó en una silenciosa vigilia que duró hasta la madrugada: velas encendidas, rostros entristecidos… Entre los corrillos distribuidos por la plaza al azar, la sombra de la duda de la autoría del atentado comenzaba a despejarse entre los ciudadanos de a pie…

Al despertar del día siguiente, el sonido constante e intenso del día anterior había dado paso a otro más difuminado, más suave, casi rozando el silencio. Amaneció sin sol y con frío. Nos despedíamos de Madrid con el corazón roto, con la tristeza en nuestros rostros y conteniendo la emoción. Cuando el tren de Altaria inició su marcha en dirección a Andalucía, tuvimos la posibilidad de fotografiar algunos de los vagones destrozados por las bombas. Y lo hicimos para que nunca se nos borrase de nuestras retinas, la imagen de aquel día de muerte, miedo y terror. Para que siempre recordásemos a todos cuantos murieron y padecieron en aquel siniestro 11 de marzo de 2004 en Madrid, la capital del dolor.

El 5 de marzo de 1812, un año después de la batalla

A comienzos de marzo de 1812 la situación en la Chiclana ocupada era insostenible. La miseria, el hambre y la desolación se habían apoderado de la población, mientras que el ejército imperial, transcurrido un año de la batalla, aún se sentía inseguro y amenazado en sus posiciones  ante la posibilidad de un nuevo ataque angloespañol, pues la Batalla de Chiclana supuso, al margen de las 2.300 bajas francesas, un grave inconveniente para los soldados imperiales acantonados en la villa chiclanera: poner la línea en estado de máxima alerta.

A mediados de febrero llegaba a Chiclana el mariscal Victor y sus edecanes para realizar, una visita de inspección a la localidad y comprobar  in situ el lento ritmo de trabajo del cerramiento de la villa y de la construcción de los nuevos cuarteles. Fue hospedado  en una de las mejores casas y agasajado por la Municipalidad con los máximos honores que se le podía dispensar. Días después, se recibía un decreto del propio mariscal, que pasaba el comandante de la plaza, con  “las reglas para la formación y organización de las Milicia Cívica”. La Municipalidad respondía a tal orden con un oficio en el que exponía la grave situación del “pueblo en las actuales circunstancias de miseria e imposibilidad en que se halla con la formación de la referida milicia…” y le recordaba una anterior orden en la que se excluían de dicho servicio a los pueblos de Puerto Real y la propia Chiclana.

En las sesiones de los cabildos de los días 6 y 7 de marzo, los asuntos a tratar fueron órdenes del comandante de la plaza. Una de ellas era relativa a la reparación de un horno de brea “que en las Casa de las Monjas sita en los carriles (actual calle Bailén) que había inutilizado Dn. Nicolás Tocino”. Se desconoce el motivo o los motivos que llevaron a este vecino pudiente a destrozar el horno de las monjitas, pero algo tuvo que acontecer de extraño cuando  fue llevado a cabildo y, una vez deliberado el asunto, fue multado con 50 ducados, además de ser obligado a reparar el horno. Otro de los asuntos importantes fue la decisión de realizar una representación (documento escrito) dirigido al general comandante de las Divisiones del Centro en la que se exponía la imposibilidad suministrar al ejército de 10 bueyes, 30 carneros y 15 cerdos para salar.

Estas contribuciones se hacían cada día más difíciles, pues la esquilma durante los meses anteriores fue exagerada y los vecinos pudientes, los que podían contribuir, estaban al borde de la ruina y la miseria. Por ello, la Municipalidad no cesaba de enviar representaciones, tanto al mariscal Victor como al todopoderoso mariscal Soult. Solo por mediación del general Villatte, la villa chiclanera se libró de ciertas contribuciones. Pero a pesar de ello, la firmeza del invasor era monolítica. Así, la difícil coyuntura por la que transcurría la población, no permitía a sus habitantes un solo resquicio, ni para la alegría, ni para el lamento.