Crónica de la riada de 1965 en Chiclana de la Frontera (y VIII)

EPÍLOGO

En los años siguientes se terminarían de construir los llamados grupos de viviendas de Santa Ana y Fuenteamarga; el puente pasarela y el nuevo puente, bautizado con el nombre de Nuestra Señora de los Remedios, patrona de Chiclana, se inauguraba el 29 de octubre de 1969. ¿Y los héroes? A Victoria Baro se le otorgó el ingreso en la Orden Civil de Beneficencia. A los componentes de la escuadrilla de helicópteros de la Base de Rota que participaron tan valerosa y arriesgadamente en el salvamento, les fueron concedidas la Cruz del Mérito Naval. Desconocemos qué ocurrió con las condecoraciones de los guardias civiles, Eduardo de la Torre Prieto, Antonio Pérez Ocaña y Antonio Vazquez Garrido. A Luis Barberá Campano y a Manuel Cañizares Michelena, así como a José Barberá Gallardo y al Guardia Civil Manuel Pérez Contreras, el Ayuntamiento les agradeció y reconoció cuanto hicieron aquel 19 de octubre por sus convecinos. Y otros muchos valientes que de forma anónima, como bien hemos señalado al comienzo de esta crónica, pusieron lo mejor de ellos mismos para ayudar al prójimo; el pueblo, la gente común y corriente de Chiclana, les ha agradecido siempre, aquellos gestos, aquellas acciones.