Crónica de la riada de 1965 en Chiclana de la Frontera (VII)

UN AÑO DESPUÉS

 Había pasado justo un año de la riada e inundación y la ciudad seguía, en su pulso diario, recobrando parte de la vida social y económica anterior al desastre. Tras la urgente ayuda a los damnificados en los primeros días de noviembre para prendas de vestido y otros efectos personales, los que perdieron sus ajuares y enseres domésticos recibieron ayudas[i] para su reposición, mientras otra parte estaba a la espera de un nuevo reparto de enseres, desde el gobierno civil, con las últimas subvenciones[ii] entregadas en el ayuntamiento; los propietarios de fincas afectadas pudieron reparar los daños en sus viviendas; otros hubieron de esperar a la construcción de nuevas viviendas. Los proyectos de pavimentación y composición de calles e instalaciones municipales[iii] estaban finalizados o en su fase final. Las obras más importantes, como la construcción del puente pasarela y el nuevo puente sobre el Iro[iv], se encontraban en pleno proceso de erificación. Igualmente se habían acometido las obras de reconstrucción de defensas y encauzamiento del río; también se realizaron reparaciones en edificios escolares afectados; el campo de fútbol municipal, se reconstruyó con la ayuda de la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes; se reparó la carretera nacional 340 y el puente Ave María, en la carretera a Medina Sidonia.

El 19 de octubre de 1966, en sesión plenaria extraordinaria, el alcalde de la ciudad Tomás Collantes Ceballos, dirigiéndose a la Corporación Municipal relataba, en una pormenorizada exposición, cuanto se había hecho durante todo un año. Al margen de cuanto hemos señalado anteriormente en este capítulo, sobre las obras de rehabilitación y las nuevas construcciones, dio cuenta de los créditos a industriales, comerciantes[v] y a agricultores[vi]; al tiempo que se contratulaba de la rápida respuesta del Consorcio Nacional de Seguros, que indemnizó a todos aquellos propietarios danmificados que tenían suscriptas pólizas contraincendios; las indemnizaciones de los colegios profesionales[vii]; la ayuda económica de las mutualidades laborales[viii] y las del sindicato provincial de la vid.

Concluía se exposición, no sin antes agradecer a personas e instituciones, tanto estatales como provinciales y locales, su generosa ayuda. Y de manera especial al ministro de Hacienda, Juan José Espinosa Sanmartín “el cariñoso recuerdo de la Corporación Municipal, al cumplirse un año de la grave inundación padecida por esta Ciudad el pasado año, en prueba de reconocimiento por la ayuda moral y material”[ix].

Incardinado con otros proyectos de reconstrucción, se encontraba plena fase de ejecución el funcionamiento del servicio municipal de abastecimiento domiciliario de agua potable[x], que en meses anteriores se había solicitado a la Dirección General de Obras Hidráulicas[xi], incluida La Barrosa, entonces en sus inicios como zona turística residencial. Mientras, continuaban la ejecución de obras de pavimentación y saneamiento en calles tan céntricas como la Plaza de España, San José y Argüelles y su travesía, así como otras: Calvario, San Cayetano o Paciano del Barco que ya “no admite demora, de los daños producidos por la catastrófica inundación”[xii].

El Ayuntamiento, con cargo al presupuesto ordinario, adquirió una moto-bomba para el servicio de contraincendios y para la limpieza de las redes de agua y saneamiento, desecación de depósitos nocivos, limpieza viaria y trabajos de bombeo. Asímismo, adquirió un segundo camión para el servicio de limpieza viaria y recogida domiciliaria de basuras; la construcción de un local idóneo para alojar este material y la compra de una parcela. Finalmente se contrató con el Instituto de Biologia y Sueroterapia la desratización de la ciudad, precisamente, durante aquellos días se estaba llevando a término.

Notas:

[i] AHMCh. Legajo nº 63. AA.CC. Sesión extraordinaria de 19 de octubre de 1966. La suscripción del Gobierno Civil, de ámbito provincial, alcanzó la cifra de 1.500.000 pesetas. Y el importe de la recaudación del festival taurino, libre de gastos, fue de 407.000 pesetas.

[ii] AHMCh. Legajo nº 63. AA.CC. La subvención de 250.000 pesetas concedida por el Ministerio de la Gobernación se repartiría a primeros de noviembre.

[iii] Su cifra fue de 10.762.543,85 pesetas.

[iv] El coste presupuestado era de 35.000 milllones de pesetas.

[v] Aunque los daños fueron de 55.000.000 de pesetas, los créditos del Banco Crédito Industrial cubrieron a “unos 97” industriales un préstamo de hasta 33.755.152,60 pesetas, al 5% integrables en 8 años. Y a los comerciantes, “unos 200”, cuyos daños alcanzaron la cifra de 35.000.000 de pesetas, les fueron concedidos 23.934.225,66 pesetas, al 5% integrables en 5 años.

[vi] A más de 200 agricultores se les concedió un préstamo de la Caja de Ahorros de Cádiz por un importe de 26.000.000 pesetas acordado por el gobierno a propuesta del ministro de Hacienda y con la intervención del Instituto a Largo y Medio plazo, mediante aval de la Diputación Provincial ha concedido por el concepto de daños en cosechas a 33 agricultores, préstamos de 2.420.364 pesetas a 3,75% interés anual a reintegrar en 5 años. Del mismo modo y a través de los mismos organismos se concedió, en concepto de daños a instalaciones, a 64 agricultores, préstamos por 13.313.940 pesetas a igual interés y plazo de amortización. El Pósito Municipal Agrícola concedió crédito extraordinario facilitado por el servicio Central de Pósito del Ministerio de Agricultura, préstamo a 49 modestos agricultores, por una cuantía de 6.00.000 pesetas amortizables en 4 años y al 5% de interés anual.

[vii] Colegio Médico, Colegio Farmacéutico, Servicio Español de Magisterio…

[viii] Mutualidad Nacional de Previsión de los Funcionarios de la Administración Local.

[ix] AHMCh. Legajo nº 63. AA.CC. Sesión ordinaria de 28 de octubre de 1966.

[x] AHMCh. Legajo nº 63. AA.CC. Sesión ordinaria de 21 de noviembre de 1966.

[xi] El 8 de marzo de 1965 un acuerdo adoptado por el Pleno es enviado al secretario de la Comisión Provincial de Servicios Técnicos para que éste la diriga al Director General de Obras Hidráulicas. Se trataba de la solicitud para el abastecimiento de agua potable a la ciudad. Hasta el 29 de septiembre no se recibe contestación, tras un escrito del 15 de mayo del ayuntamiento chiclanero, de la Confederación Hidrográfica del Gualdaquivir. Ésta había informado a la Dirección General. Dice así en su punto primero: “ El abastecimiento de agua Chiclana de la Frontera es uno de los comprendidos en el plan general de la Zona Gaditana, estando actualmente en ejecución el tramo de conducción correspondiente como parte del Ramal Sur que ha de abastecer también a Conil, Vejer de la Frontera y Barbate de Franco”. En el cuarto y último finalizaba diciendo: “En consecuencia, estimamos puede constestarse al escrito del citado Ayuntamiento en el sentido de afirmarle tiene ya en cuenta las posibles necesidades de agua del poblado en construcción de la Barrosa, habiendo sido redactado un primer trabajo sobre la futura ampliación de todo el Abastecimiento de la Zona Gaditana y estando en estudio el Anteproyecto general de aquellas obras. Por lo mismo, no parece necesario conceder ninguna dotación específica a aquel núcleo turístico, como tampoco se ha hecho para las demas poblaciones y centros ya abastecidos en el Plan. (Sesión Ordinaria del 29 de octubre de 1965, punto tercero).

[xii] AHMCh. Legajo nº 63. AA.CC. Sesión ordinaria del 30 de diciembre de 1966.