Crónica de la riada de 1965 en Chiclana de la Frontera (VI)

PETICIÓN DE HONORES Y DISTINCIONES

El 3 de mayo de 1966, desde la alcaldía, se procede a la recopilación testimonial de toda información relativa al “extraordinario comportamiento” de Victoria Baro Sánchez en el día 19 de octubre por la evacuación y salvamento de 50 niños que se hallaba en el comedor infantil de Auxilio Social. Por ello y, por considerarlo de justicia, solicitaban se le concediese el ingreso en la Orden Civil de Beneficencia “como distinción a la que sobradamente se ha hecho acreedora” de tales méritos.

Los primeros en contestar fueron los padres Agustinos Recoletos. Responde a la petición de la información requerida, el superior de los Agustinos Recoletos, padre José Iguzquiza:

Fuimos testigos oculares de cómo un Guardia Urbano y el chófer del camión con gran riesgo de su vida, acudieron al auxilio de los niños y mujeres del comedor y gracias a las cuerdas que arrojaban de un balcón Dn. Luis Barberá y Dn. Manuel Cañizares, pusieron a salvo uno a uno a todos los niños del Comedor y a continuación también a cada una de las dos señoras que estaban con los niños: la Srta. Vicotria Baro Sánchez y su compañera. Gracias a la colaboración de los citados señores se hizo posible, afortunadamente, el que los niños del comedor y las dos señoras que lo administran se lograran poner a salvo.

El testimonio lo rubricaban los padres José Iguzquiza, Francisco Piérola, Javier Merino, José Equisoain y Germán Martínez. En una nota suelta relativa al mismo expediente hallamos una relación de nombres de otros testigos oculares de la actuación de Victoria Baro. Todos ellos son vecinos de la calle Magistral Cabrera y otros de la casa número 5 de la calle Padre Caro, así como dos empleadas de hogar de las Padres Agustinos[i].

Hasta el 4 de enero del año siguiente no comparecerán como testigos del hecho. La primera en hacerlo era Rosario Alba Muñoz, que manifestaba ante el alcalde y el secretario del Ayuntamiento, que ella misma vio cómo Victoria Baro:

…salvó a los niños que se encontraban en el comedor, trasladándolos a un camión, desde donde fueron subiendo por una escalera a la casa de don Luis Barberá Campano, sita en la calle Magistral Cabrera nº 3 y gracias a la intervención de la citada Srta. pudieron ser salvados los citados niños[ii].

La misma comparecencia, copia de la anterior, es firmada por Josefina Baro Aragón, el mismo día y se expresa de idéntica manera. Igualmente lo hace Julio Romero Dulce y José Gómez Soler. En la comparecencia de Dolores Castañeda Fernández, en la línea donde dice: “por una escalera” añade: “a la ventana existente en el primer piso de la casa propiedad de Don Luis Barberá Campano”. Y Manuela Ariza de Alba: “… hacia el balcón de la casa número tres, de un piso de frente de Don Luis Barberá Campano, pudiéndose salvar a todos”. El expediente se resuelve en enero de 1967[iii] cuando la Corporación Municipal ratificó el acuerdo adoptado en año antes[iv].

Del mismo día 3 de mayo hallamos un segundo expediente abierto, por el negociado de Acuerdos, de los señores Barberá Campano y Cañizares Michelena en el que se solicitaba la concesión de la Cruz de Salvamento por “su eficaz colaboración” en el salvamento de los niños. El primer documento es un oficio firmado por el alcalde[v] dirigido a la Autoridad de Marina en el que eleva la certificación literal[vi] del acuerdo adoptado por la Corporación Municipal en la sesión plenaria celebrada el 25 de marzo en la que proponía a dicha autoridad, la concesión de la Cruz de Salvamento a ambos vecinos. Parece ser que el oficio fue devuelto para que se remitiese a la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes de FET y de las JONS; en concreto a la Federación Española de Salvamento y Socorrismo en Madrid. El 4 de agosto le contesta, al alcalde, su presidente J. A. Pascual y López de Quesada:

…le significo que con éste fecha traspaso el mismo a la Comisión de Recompensas de ésta Federación, para que estudie la propuesta de concesión de Medalla de Salvamento a favor de don Luis Barberá Campano y Don Manuel Cañizares Michelena[vii]

A partir de aquí no existen más documentos en el expediente y éste queda sin terminar como así aparece en el frontal de la carpeta correspondiente, escrito manualmente en rojo.

A continuación de éste existe otra carpeta de expediente, sin documentación, sobre la propuesta de concesión del Lazo de Beneficencia a la Delegación Provincial de la Sección Femenina “por sus actividades a favor de esta Ciudad, con motivo de la inundación padecida el 19 de octubre de 1965”[viii]. De igual manera, está sin terminar.

Siete meses después del escrito del alcalde sobre la actuación de los tres guardias civiles que intervinieron en el salvamento de la familia de la calle Rivero número 11, se recibe en el Ayuntamiento, la contestación del gobernador civil a dicho escrito. En él se ordenaba, se procediese a incoar expediente del caso:

… por los hechos heroicos realizados con motivo de la inundación (…) para proponer a la Superioridad el ingreso de los mismos en la Orden Civil de Beneficencia, a cuyo expediente se aportarán las pruebas testificales oportunas, los informes de los elementos representativos de la Ciudad y el de esa Excma. Corporación Municipal[ix].

Se desconoce la fecha de apertura del expediente, pero las primeras comparecencias, las de la familia rescatada, tienen lugar el día 7 de febrero de 1967. Así, Angel Bey Periñan, Isabel Marín Reyes y María del Carmen Bey Marín declararon:

… con riesgo de perder la vida, se arrojaron a la corriente de agua que bajaba por la calle Rivero, sin temor de que las aguas los arratraran, las cuales alcanzaban una altura superior de dos metros. Consiguieron llegar a nado, tras grandes esfuerzo, a la casa (…) encontrándose toda la familia agarrada a una de las rejas de las ventanas interiores, con el agua a la altura del cuello. Con enorme esfuerzos lograron subir a toda la familia al tejado de la vivienda, lo que no consiguió un helicóptero de la marina de guerra, en una tentativa realizada. Uno de los guardias hizo la respiración artificial, boca a boca, a la esposa del compareciente, debido a que, en el momento de ser subida al tejado, sufrió un ataque al corazón. Toda la familia permaneció en aquel tejado, hasta que fue rescatada por un helicóptero de la Marina, atraído por las señales insistentes de los citados miembros de la Guardia Civil[x].

Todas las comparecencias relataron el hecho del mismo modo; algunas cambiando o añadiendo distintas expresiones o palabras, pero en idéntico sentido. Así, el día 13 de febrero, comparecieron los vecinos, Manuel Fornell Cabeza de Vaca y Juan Alba Torres con similares relatos los dos y de igual forma que la familia protagonista del rescate.

El 16 de febrero, desde la secretaría de alcaldía, se remite mediante oficio, el expediente al jefe local de sanidad. Éste lo reenvía al día siguiente declarando tener: … conocimiento de que el indicado día los citados Guardias 2º con riesgo de perder su propia vida, se arrojaron…”[xi] El relato continúa de forma similar, al resto de los comparecientes.

El 5 día de abril, el secretario del Ayuntamiento, Lorenzo Martínez Escudero, certifica el acuerdo que adoptó la Corporación Municipal en su sesión de 24 de febrero[xii] del mismo año: “Propuesta para el ingreso en la orden civil de beneficencia” que dice textualmente:

La Excma. Corporación Municipal previa deliberación y por unanimidad, ACORDO: Informar favorablemente el aludido expediente y en su consecuencia proponer a la Superioridad el ingreso de los Guardias Civiles Don Eduardo de la Torre Prieto, D. Antonio Pérez Ocaña y D. Antonio Vazquez Garrido, en la Orden Civil de Beneficencia por los hechos heroicos realizados por los mismos en dicha jornada[xiii].

El 26 de abril y una vez concluido el expediente, es remitido al director general de Beneficencia y obras sociales, a través del Gobierno Civil. Sin embargo, éste es devuelto el día 10 de mayo, mediante oficio del gobernador civil, señalando:

…se observa en la información de Autoridades Locales, que prescribe su artº 7º, solo se aporta la del Delegado Local de Sanidad, por cuya razón se devuelve el citado expediente a V.E. a fin de que se reclame el de las restantes Autoridades civiles, judiciales y eclesiásticas. Lo que con inclusión del expediente de que se trata, digo a V. S. para su conocimiento y cumplimiento de los acordado por la Superioridad[xiv].

Lo firmaba de puño y letra el gobernador civil, Santigo Guillén Moreno. Sin más dilación, un día después, se remite el expediente al juez de primera instancia e instrucción, al párroco de San Juan Bautista y al superior de los Padres Agustinos Recoletos.

La respuesta de éste último era escueta: “… sin informe alguno, pues no estoy al tanto, ni conozco nada del asunto referente a tales señores”[xv]. Es la única respuesta de las tres solicitadas que consta en la carpeta del expediente. No obstante, un mes después, el alcalde devuelve el expediente “una vez realizados los trámites ordenados por la superioridad, nuevamente tengo el honor de elevar a su superior Autoridad, a los efectos procedentes, expediente instruido por este Ayuntamiento”[xvi]. Pero en el frontal de la carpeta, como en las anteriormente mencionadas, se halla escrito manualmente en rojo: “sin terminar”. Sin embargo, en la sesión plenaria del 24 de febrero de 1967 se llevó la propuesta para el ingreso en la Orden Civil de Beneficencia para los tres números de la Guardia Civil. La Corporación, por unanimidad acordó informar favorablemente el expediente y proponer “a la Superioridad el ingreso (…) en la Orden Civil de Beneficencia por los hechos heroicos realizados por los mismos en dicha jornada”[xvii].

La última propuesta de honores y distinciones fue la concesión de la medalla de oro de la ciudad y el título de Hijo Adoptivo al ministro de Hacienda, Juan José Espinosa Sanmartin. La propuesta decía así:

La actitud tutelar y generosa con que favoreció a esta Ciudad en los momentos aciagos en que el infortunio se abatió sobre Chiclana de la Frontera, en la terrible inundación (…) provocada por el desbordamiento del río Iro, cuyo recuerdo no se ha borrado de nuestra memoria. Por la acción tutelar del gobierno de la Nación y muy particularmente de su Ministro de Hacienda, concediéndonos desde el primer momento, su comprensión, aliento moral y muy eficaz, pronta y satisfactoria ayuda material, permitió, junto al espíritu tenaz y laborioso de los Chiclaneros, el rápido resurgimiento de la Ciudad, que hoy día ha hecho desaparecer las huellas físicas del siniestro y se ofrece más fuerte y pujante que nunca, pero no olvida al hombre que en sus días difíciles quiso estar personalmente entre nosotros, para tendernos su mano paternal y generosa[xviii].

El acuerdo fue aprobado por aclamación.

Notas:

[i] Luis Barberá Campano, Manuel Cañizares Michelena, Manuel Castañeda, Rafael de la Torres González y Antonio de la Torres González, señora de José Coca Gil, José Gómez Soler, Josefina Baro Aragón, Manuel Gómez Ortega y Juana Saucedo Velázquez, de Magistral Cabrera. Julio Romero Dulce, José Rueda, Manuel Suazo Dominguez, Manuela Ariza de Alba, José Reyes Quirós, Manuel Cebada Alcántara, de la calle Padre Caro número 5. Y las sirvientas del Convento de los Padres Agustinos: Antonia Montero Gutiérrez y Juana Montero del Río.

[ii] AHMCh: Expediente del Excmo. Ayuntamiento de Chiclana de Victoria Baro Sánchez.

[iii] En la sesión ordinaria del Pleno del día 27 de enero de 1967, en el punto tercero.

[iv] AHMCh. Legajo nº 63. AA. CC. Sesión ordinaria del 27 de enero de 1967.

[v] AHMCh. Número de salida: 1.589, de fecha 3 de mayo de 1966.

[vi] Se adjuntaba una certificación del secretario del Ayuntamiento, Lorenzo Martínez Escudero, en la que se copiaba literalmente el punto B) felicitación y propuesta de concesión de la Cruz de Salvamento a los vecinos D. Luis Barberá Campano y don Manuel Cañizares Michelena.

[vii] AHMCh. Número de Entrada: 3.352, de fecha 8 de agosto de 1966.

[viii] AHMCh. Carpeta de expediente. Negociado de Acuerdos, año 1965.

[ix] AHMCh. Oficio del Gobierno Civil de la provincia de Cádiz de 13 de junio de 1966. Número de entrada: 2.567 de 15 de junio de 1966.

[x] AHMCh.Comparecencia de Angel Bey Periñán.

[xi] AHMCh. Comparecencia del Jefe Local de Sanidad, 17 de febrero de 1967.

[xii] En su quinto punto.

[xiii] AHMCh. Certificado del Secretario del acuerdo tomado en sesión plenaria el día 24 de febrero de 1967.

[xiv] AHMCh. Oficio del Gobierno Civil. Entrada nº 2.139 de fecha 10 de mayo de 1967.

[xv] AHMCh. Oficio del Superior de los padres Agustino Recoletos. Número de entrada: 2.348, de fecha 22 de mayo de 1967.

[xvi] AHMCh: Oficio de secretaría de alcaldía. Número de salida: 2.368, de 22 de junio de 1967.

[xvii] AHMCh. Legajo nº 63. AA.CC. Sesión ordinaria de 24 de febrero de 1967. Punto quinto.

[xviii] AHMCh. Legajo nº 63. AA.CC. Sesión ordinaria de 28 de abril de 1967. Punto tercero.